Testimonios

VOLVER A SENTIR

“Este proceso no solo significó retirar un medicamento. También aprendí a llevar una vida más tranquila, a descansar mejor y a volver a conectar con mis emociones… Aprendí lo que era volver a sentir: llorar con una canción bonita, reír con una película y volver a ser un ser humano conectado con sus emociones.”

Consultante, 42 años

RECUPERAR LA CONFIANZA

“Mi proceso en Radual me brindo herramientas distintas para enfrentar situaciones que antes me hubieran sobrepasado. Recuperé la confianza en mi capacidad para cuidar de mi salud física y mental.”

Consultante, 40 años

SENTIRME ESCUCHADA

“Lo que más necesitaba era que alguien entendiera lo que estaba viviendo. Cuando encontré un espacio donde me sentí escuchada, validada y acompañada, recuperé la esperanza de que podía volver a tener una vida plena.”

Consultante, 36 años

 

UN TRATO HUMANO

“Recibí un trato muy humano y profesional, basado en la empatía y ciencia. Desde la primera cita me sentí acompañado y con la esperanza de que podía superar una dependencia al clonazepam de casi una década.”

Consultante, 42 años

DECISIONES EN CONJUNTO

“Siempre se me brindó la información necesaria para que pudiéramos tomar decisiones en conjunto. Dejar de tomar el medicamento se sintió como un triunfo, más que como una pérdida o un proceso de angustia.”

Consultante, 40 años

PARTE ACTIVA DE MI PROCESO

“Busqué un acompañamiento con un enfoque más amplio, que considerara también el contexto social y me hiciera sentir acompañada, pero al mismo tiempo parte activa de mi propio proceso.”

Consultante, 40 años

VOLVER A SER LIBRE

“Por primera vez en mucho tiempo, me sentí respaldada y con esperanza. En Radual aprendí que el tratamiento no solo consistía en tomar un medicamento, sino en trabajar también en la calidad de mis pensamientos, mi alimentación y mi estilo de vida. En cada cita me sentía un poquito mejor… A lo largo de ese proceso, y de manera gradual y acompañada, pude suspender el medicamento poco a poco, escuchando a mi cuerpo y respetando mis tiempos. Hoy me siento plena y, después de tantos años, he vuelto a sentirme libre.”

Consultante, 36 años